Carros para hielo
Los carros para hielo son los recipientes más grandes dentro de la categoría de cajas para hielo , diseñados para transportar grandes cantidades de hielo o, alternativamente, bebidas frías. Su capacidad suele comenzar en torno a los 100 litros o 60 kilos de hielo.
Los carros para hielo se fabrican normalmente en polietileno higiénico, y con menor frecuencia en acero inoxidable. Para garantizar una refrigeración óptima, suelen ser de doble pared o incluso estar revestidos con aislamiento térmico. Además, cuentan con un grifo de desagüe integrado para eliminar el agua del deshielo, una tapa que protege el contenido del calor y la suciedad, y ruedas que facilitan su transporte.
En la hostelería y la restauración profesional, los carros para hielo se utilizan con frecuencia en servicios de catering o en zonas exteriores, ya que son muy versátiles y ofrecen una solución temporal y móvil de refrigeración sin necesidad de electricidad. No obstante, se debe tener precaución en cuanto a las normas de higiene, ya que el hielo utilizado para enfriar bebidas (hielo de refrigeración) no debe reutilizarse para la preparación de alimentos.